La historia en su día a día

Uno de los aspectos mágicos del estudio de la historia es que, a pesar de ocuparse de cosas que ya han pasado, muertas y que por ello no cambian, las perspectivas que tenemos de ellas sí varían, y a veces mucho. El pasado es, en este sentido, algo vivo. O al menos lo son las miradas que tenemos sobre él. Van cambiando constantemente, en función de los intereses de lxs investigadorxs, de su género, raza o clase, de las pulsiones y límites de las instituciones, de la situación económica y de muchos otros factores. No se ve ni se estudia de la misma manera la llegada de los europeos a América (el “descubrimiento de América”) en pleno franquismo u hoy en día, ni en Perú o en España, ni lo ve igual un mexicano güero o un mexicano indígena.

Un cambio importante en la manera de ver el pasado lo impulsaron algunos historiadores franceses desde los años 20, en sucesivas generaciones que llegan hasta hoy. Se les suele conocer como los historiadores de Annales, por el nombre de la revista que comenzaron a publicar los primeros de ellos, Marc Bloch y Lucien Febvre (Annales. Economies, sociétés, civilisations). El viraje principal consistió en interesarse por los “movimientos profundos” de la historia, es decir, no sólo por los aspectos políticos (entendidos -quizás un poco restrictivamente- como la sucesión de distintos gobernantes, sobre todo reyes…), sino principalmente por las estructuras económicas, las relaciones sociales y las grandes tendencias culturales o mentalidades. En esta línea, para ellos los acontecimientos no son más que la manifestación concreta (o incluso la espuma sobre la superficie del mar, van a decir) de realidades más profundas; éstas serían movimientos, tendencias (corrientes submarinas) que marcan el decurso de la historia: los procesos y las estructuras.

Los cinco volúmenes de la Historia de la vida privada, editada por Ph. Ariès y G Duby y publicada en castellano por Taurus (2001)

Los cinco volúmenes de la Historia de la vida privada, editada por Ph. Ariès y G Duby y publicada en castellano por Taurus (2001) (foto http://www.todocoleccion.net)

En este marco, surgió un gran interés hacia la vida cotidiana de la gente. En su día a día parecen encontrar los historiadores los rastros de esas corrientes profundas, las pruebas de aspectos trascendentales de la historia. Los cambios de reyes y gobiernos revelarían sobre la realidad histórica mucho menos que ese lento pero constante discurrir de la vida. Por eso, historiadores como Ph. Ariès y G. Duby comenzaron a ocuparse de la vida privada de distintos grupos sociales desde la Edad Media hasta la Edad Contemporánea. Desde entonces hay una enorme producción de estudios sobre el tema y acaloradas discusiones al respecto.

Un aspecto interesante de lo que comentamos es que, pese a que esta renovación historiográfica data de muchas décadas atrás, la historia que enseñamos en las escuelas apenas se ha visto modificada por ella. (Esto debería llevarnos a una reflexión más detenida sobre la relación entre enseñanza e investigación de la historia…) Si atendemos a como se plantea la asignatura de Historia en la 18 (2º de Bachillerato), por ejemplo, veremos que sigue centrada, en su mayor parte, en los cambios “políticos”; la periodización de la historia de España (criterio básico para la elaboración del programa) pivota en torno a la sucesión de distintos estados, regímenes, dinastías y gobiernos; apenas se presta atención (suficiente) a los conflictos sociales, a las estructuras económicas o a las mentalidades, y se ignoran completamente los aspectos teóricos y metodológicos, en los que entra la discusión sobre las distintas maneras de ver la historia. Y ello a pesar de que han proliferado en los últimos años publicaciones didácticas interesantes sobre este aspecto del que nos ocupamos: la vida cotidiana. Todo queda a la iniciativa de los equipos pedagógicos (lo cual está muy bien en sí mismo, desde luego…).

Pues bien. Para cubrir un poco esta laguna y conocer otros aspectos sobre la Revolución francesa, que estamos estudiando estos días en la 15 (3º E.S.O.), vamos a leer y a discutir en clase algunos extractos de J. Espinós, P. Masa, D. Sánchez, M. Vilar (1995): Así vivieron durante la Revolución francesa. Madrid: Anaya. 96 pags. Aquí tenéis los bloques, que corresponden a los grupos que vamos a hacer en clase. Veremos qué tal sale.

  1. La revolución simbólica (páginas 8-10)
  2. Mujeres y revolución (pags. 15-17 y 22-26)
  3. El nuevo calendario (pags. 19-21)
  4. Las asambleas como espacio de socialización política (pags. 30-32)
  5. Los clubes políticos (pags. 33-37)
  6. La educación (pags. 38-39)
  7. La prensa y los periodistas (pags. 52-61)
  8. El 14 de julio y otras fiestas populares (pags. 62-8)
  9. Canciones revolucionarias (pags. 77-79)
  10. La guillotina (pags. 89-91)
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