Biografías de tres grandes del Barroco

En la Clase 15 hemos trabajado una manera de elaborar biografías de artistas o pensadores. Una biografía es, como indica la etimología de la palabra, un estudio (grafía, del griego γράφος, estudio o escritura de) de la vida (bio, del griego βιος, vida) de una persona. A falta de tiempo nos dedicamos a recabar información básica de distintas fuentes y a conjugarla en una redacción nuestra, propia. Utilizamos normalmente tres grandes apartados para darle una estructura y guiar nuestra búsqueda y redacción (vida, ideas y obra), aunque aquí las reducimos a dos (vida y obra), intercalando algunos comentarios sobre los planteamientos artísticos en uno y otro. Añadimos, asimismo, una biblio/webgrafía. Vuestro compañero de la 15-E, Hugo Fernández, os presenta aquí las biografías de Ribera, Rubens y Velázquez, tres grandes pintores del Barroco, que ha realizado con gran acierto (aunque la próxima vez deberá citar las fuentes como corresponde).

José de Ribera (1591-1652)

Vida: José de Ribera y Cucó, apodado el Spañoletto, fue un pintor y grabador barroco de origen español pero que habitó en Italia durante casi toda su vida. Nació en Játiva, España, el 12 de enero de 1591, hijo de un zapatero y una criada. De su infancia se conocen pocos datos, comenzando su rastro en Italia, a la que viajó cuando todavía era un adolescente.

En 1611-12  se sabe vive en Cremona, Milán y Parma, pero sin embargo no permanecerá mucho tiempo en estas ciudades. En 1613 se traslada a la Ciudad Eterna con su hermano, estudiando en la Academia de San Lucas, donde obtendrá el título de maestro y pintando obras como Los cinco sentidos, aunque su destino final es Nápoles, capital del virreinato, a la cual llegará  en el año 1616. Durante todo su periplo por Italia se relacionó con las corrientes tenebrista y naturalista temprana, personándose como un ferviente admirador de Caravaggio y obteniendo rápidamente una gran reputación como pintor, principalmente religioso, recibiendo un gran número de encargos. En Nápoles entrará en el taller de Azzolini, con cuya hija se casará el mismo año, estableciéndose en su propio taller.

En la década de 1620 cultivó con fruición el grabado, dejando la pintura ligeramente apartada. Ribera fue un auténtico maestro grabador, cuyos trabajos viajaron por toda Europa elevándole a la cúspide de la fama, fama que llegó hasta su amada patria, España, de donde provendrán algunos de sus encargos. Su pintura alcanza un mayor tenebrismo (San Pedros), con aplicaciones circunstanciales de un realismo demoledor, que se irá diluyendo a lo largo de su vida, evolucionando hacia una versión más iluminada y realista. En el año 1626 es nombrado por Inocencio X Caballero de la Orden de Cristo y tres años más tarde obtiene el mecenazgo del duque de Alcalá, nuevo virrey, que le va a encargar obras como La mujer barbuda o la serie de Filósofos.

A partir de 1630 se inicia una nueva etapa de inflexión para Ribera, marcada por su gran éxito comercial y la determinante evolución de su pintura hacia formas mucho más iluminadas, influenciado por artistas como Van Dick, una paleta más diversificada y una dulcificación expresiva, en el llamado neovenetismo. Vamos a encontrar además un mayor sentimiento, y el cultivo frugal del bodegón y el paisaje. De esta época datan cuadros como Sileno ebrio o Venus y Adonis, unas de las pocas excepciones que salen de la temática religiosa, la Trinidad, o el Martirio de San Felipe.

Esta brígida etapa se va a prolongar hasta la década de 1640. Sin embargo, las condiciones napolitanas van a decaer a mediados de la misma debido a una crisis económica y a las revueltas que recorrerán el virreinato, y que forzarán la llegada de los ejércitos reales. Esto, junto con la enfermedad que arrastrará durante el resto de su vida hará que Ribera retroceda de nuevo, aunque no considerablemente, hacia un tenebrismo más humano, intimo y conmovedor, pintando un gran numero de retratos de santos, filósofos y personajes alegóricos, como por ejemplo San Jerónimo penitente, además de algunas escenas cotidianas de gran emotividad, como El tullido, o escenas como La comunión de los Apóstoles.

José de Ribera murió a causa de una enfermedad, se cree que neurodegenerativa, en Nápoles el 2 de septiembre de 1652. Está considerado como uno de los mejores pintores naturalista y caravaggista del barroco temprano.

Obra: Ribera cultivó dos corrientes pictóricas durante su vida, a saber, el tenebrismo, influenciado por la obra de Caravaggio, al inicio y, modificado, al final de su carrera, y el naturalismo, en su etapa de madurez, además del grabado. Es considerado barroco por la gran emotividad de sus cuadros, su humanidad y sentimientos trasmitidos. Ribera empleó frecuentemente elementos como las líneas diagonales, en aspa y hélice en sus trabajo, generando en ocasiones posturas forzadas en las figuras.

La enorme evolución de este pintor genera una gran diversidad en la utilización de la luz, el color o la composición a lo largo de su obra. Generalmente Ribera empleó con fruición el contraste y los claroscuros, aunque al inicio de su andadura utiliza una paleta más oscura y limitada que en sus periodos de madurez y vejez, cuando la coloración es más brillante. Además antepuso el color a la línea y el trazo, creando cuerpos sin un límite definido.

El llamado Spañoletto buscó en sus pinturas un impresionantemente verídico realismo, conmovedor y tangible, y la generación de sentimientos (piedad, admiración,…) en el espectador. Sus composiciones, especialmente al final de su vida, no se van a componer de un gran número de elementos, predominando la austeridad decorativa salvo en contadas ocasiones, lo que, sin embargo, no supone la pérdida en el detalle, tremendamente meticuloso y que refuerza el ya citado realismo. El tema predominante va a ser el religioso, pese a las exitosas incursiones en la mitología y la vida cotidiana.

Finalmente podemos decir que lo polifacético artísticamente hablando de la obra de Ribera no quita su enorme perfeccionamiento y maestría en el arte de la pintura.

Bibliografía:

– Web del Museo Nacional del Prado (https://www.museodelprado.es/enciclopedia/enciclopedia-on-line/voz/ribera-jose-de-el-espanoleto/)

– ArtEEspañA (http://www.arteespana.com/joseribera.htm)

– Wikipedia/Ribera (http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_de_Ribera)

Puedes descargarte el archivo aquí: José de Ribera

Pedro Pablo Rubens (Peter Paul Rubens) (1577-1640)

Vida: Pedro Pablo Rubens fue un pintor flamenco de la época barroca. Nació el 28 de junio de 1577 en Siegen, Alemania, aunque su familia, de la cual era el sexto hijo, procedía de los Países Bajos, de donde habían sido expulsados por ser calvinistas. Tras la muerte de su padre, abogado, se convirtieron al cristianismo y regresaron a Amberes.

Allí retomó la educación que había comenzado a recibir en Alemania, pero por la mala economía familiar tuve que trabajar como paje. Sin embargo, pronto volvió a recibir instrucción como pintor con diversos pintores flamencos, logrando el título de maestro.

En 1600 partió a Italia, en la cual permanecería ocho años, salvando el periodo 1603-1604, en el cual viajará a España en misión diplomática del Duque de Mantua, su mecenas principal durante estos años. En la Península realizo una intensa labor artística y política, destacando el retrato ecuestre del Duque de Lerma. A su vuelta residirá también en Génova y Roma donde pintara para la Iglesia Nueva de la Ciudad Eterna, o La adoración de los pastores. La estancia en Italia de Rubens, y autores como Tiziano o Caravaggio influirán y le ayudarán a crear su inigualable estilo propio.

Con motivo del estado de salud de su madre, Rubens decide viajar Amberes, pero tras su muerte, y debido a las optimistas condiciones de la urbe tras la firma de La Tregua de los Doce Años, el pintor toma la decisión de establecerse en la ciudad. De esta época datan cuadros tan emblemáticos como La adoración de los Reyes Magos, o cuadros pintados para la Catedral de Nuestra Señora, como La elevación de la cruz, así como la construcción de su casa, que remodeló siguiendo las pautas del naciente barroco y la arquitectura que había estudiado en Italia. Fue nombrado pintor de cámara de los gobernadores de Flandes, el archiduque Alberto de Austria y la infanta Isabel Clara Eugenia, en 1609, y el mismo año contraía matrimonio con Isabella Brant, de catorce años menos, una dama de la alta burguesía con la que tuvo tres hijos. También desarrolló una intensa actividad como grabador e ilustrador.

Desde 1621 hasta 1630 efectuará una enorme labor diplomática a favor de la paz en los Países Bajos, viajando entre España, Inglaterra y Flandes, tras una etapa en Francia. Obtuvo título de nobleza de manos de Carlos I de Inglaterra y Felipe IV de España, donde además conoció y trabó amistad con Velázquez. Pese a esto continuó realizando una intensa labor artística, destacando los ciclos alegóricos y retratos para el Palacio de Luxemburgo de París encargados por Maria de Medici, o las copias y dibujos del patrimonio de la realeza española.

Durante sus últimos años, desde 1630 hasta 1640, Rubens reside en Amberes, en una época más íntima explorando y potenciando su pintura con ejecuciones concebidas para sí. Sin embargo va a realizar importantes encargos de Felipe IV de España (Torre de la Parada) y Carlos I de Inglaterra (Banqueting House) cuyos conjuntos sumarán unas sesenta y dos obras.

En el año 1630 Rubens se volvió a casar, tras la muerte de su anterior esposa, con su sobrina política (se llevaban treinta y siete años de diferencia), Hélène Fourment, hija de un gran y rico amigo suyo, con la que tuvo otros cinco hijos, uno de ellos póstumo. Su nueva esposa le inspiró en muchos de sus cuadros más famosos como Las tres gracias, La coronación de Santa Catalina o El juicio de Paris. Además el pintor pintó paisajes con una mayor frecuencia, potenciada por la compra de un pequeño castillo y su amor por la naturaleza.

Pedro Pablo Rubens murió en Amberes el 30 de mayo de 1640 a los sesenta y dos años de edad. Es considerado como uno de los mayores pintores de la Historia y los Países Bajos, y el mayor exponente del Barroco decorativo.

Obra: La pintura de Rubens se caracteriza por un marcado dinamismo, un profuso contraste y una densa decoración. Sus composiciones son complejas y escenográficas, con diversas figuras y objetos salvo al final de su vida, cuando pintará escenas con menos personajes y dando mayor importancia al fondo y el paisaje. Aun así predominará la meticulosa exhaustividad en los acabados y la ornamentación, apoyados por un impresionante realismo en el detalle, que potencia la belleza de los cuadros.

Utiliza con asiduidad las líneas diagonales y en aspa, buscando la generación de  movimiento mediante figuras superpuestas, congeladas en una acción,  escorzos, o en posturas forzadas. El dinamismo y la tridimensionalidad están patentes en mechas de sus grandes obras.

Rubens anticipó el color a la línea. Sus cuadros poseen una contrastada coloración, muy variada y alegre, potenciada también por el dominio de la luz. Los contrastes son evidentes en sus lienzos principalmente por esta enorme policromía diversa y dispar de las tonalidades que emplea. A su vez busca la generación de sensaciones mediante este colorido.

Entre los principales clientes de Rubens se encuentran el clero católico, cuya causa defenderá con escritos y diversas obras maestras, y la realeza británica y principalmente la española. Esto va a condicionar que su obra sirva de febril propaganda de ambos grupos.

Bibliografía:

– Web del Museo Nacional del Prado (https://www.museodelprado.es/enciclopedia/enciclopedia-on-line/voz/rubens-pedro-pablo/)

– Wikipedia/Rubens (http://es.wikipedia.org/wiki/Peter_Paul_Rubens)

– Artehistoria (http://www.artehistoria.com/v2/personajes/3189.htm)

– Spanisharts

– Apuntes de Historia       

Puedes descargarte el archivo aquí: Pedro Pablo Rubens

Diego de Velázquez y Silva (1599-1660)

Vida: Velázquez fue un pintor barroco español de origen sevillano, del primer y segundo tercio del S. XVII, y que ostentó diversos cargos en la corte de Felipe IV.

Nació en Sevilla el 5 de junio de 1599, en una familia de pretendida hidalguía de la que fue primogénito, pero con escasos recursos económicos. A los once años inició sus estudios de pintura con Francisco de Herrera el Viejo, pero al poco tiempo pasó a ser aprendiz de Francisco Pacheco debido a los malos tratos que le prodigaba su antiguo maestro. Con Pacheco, hombre culto, poeta, escritor y reputado humanista, permanecerá hasta la obtención del título de pintor en el año 1616 independizándose un año más tarde. Con 19 años de edad se desposará con la hija de su maestro y amigo, Juana, con la que tiene dos hijos.

Durante su etapa sevillana el pintor desarrollará el naturalismo y tenebrismo de Caravaggio, en cuadros como Vieja friendo huevos, que supondrá también un bodegón inusual para aquella Sevilla o  La adoración de los Reyes Magos, así como la Inmaculada Concepción. 

En el año 1622 Velázquez viajó a Madrid, donde el canónigo Fonseca le presenta al Conde-Duque de Olivares. A su vez, antes de su retorno visitó El Escorial, El Pardo y Aranjuez, y las exposiciones reales de pintura y escultura, y pudiendo admirar diversas obras de Tiziano, Veronés o Tintoretto

Sin embargo, un año después vuelve a ser llamado a la corte por el Conde-Duque para pintar al joven Felipe IV, que le nombra inmediatamente pintor de cámara, primero de otros muchos cargos palatinos que Velázquez ostentará en le corte. Se traslada por tanto a Madrid con su familia, instalándose en palacio, donde tendrá casa y taller, y donde trabajará con libertad y holgura como favorito del rey. En este periodo Velázquez abandona poco a poco el naturalismo tenebrista, mutando hacia un clasicismo más límpido, con una mayor claridad en la paleta e iniciando su dominio indiscutible de la luz y el retrato. De esta etapa de transición son cuadros como  El triunfo de Baco, o también el Retrato del infante Don Sancho.

En 1629, e influido por Rubens, Velázquez obtuvo el permiso real para efectuar un viaje a Italia con el fin de completar su formación. Allí visitará Venecia, Génova, Roma y Nápoles, conociendo de primera mano la cultura clásica y la obra de grandes pintores como Tiziano, Miguel Ángel o Rafael, así como las innovaciones de los grandes pintores de la época, conociendo a José de Ribera. Este viaje marcó el estilo propio de Velázquez convirtiéndolo en un pintor plenamente formado, como demuestran grandes obras de su periplo italiano: Los jardines de la Villa Medici, La fragua de Vulcano o La túnica de José.

A su vuelta a Madrid, el rey le nombrará superintendente de obras particulares (patrimonio artístico), lo cual le restará tiempo para pintar. Sin embargo su actividad artística es considerablemente abundante, ya que es el encargado para decorar el Palacio de Buen Retiro (para el cual pinta los retratos ecuestres de los reyes y el heredero, entre muchos otros lienzos), el Salón de Reinos (para el cual pinta La rendición de Breda) y la Torre de la Parada (pinta los retratos de los cazadores reales y temas mitológicos). Además va a pintar una gran variedad de cuadros aparte, como por ejemplo los retratos de los bufones enanos.

Velázquez, debido a la nostalgia que sentía por el mundo italiano, es enviado por el rey de nuevo a Italia en el año 1649 para comprar obras de arte y contratar artesanos y pintores de frescos. Este periodo supone una grata temporada para el artista, de gran creatividad pese a la gran cantidad de responsabilidades administrativas que ejerce. Pinta, entre otras obras, la Venus del espejo, el Retrato de Inocencio X  o el de Juan de Pareja, que fue su esclavo  durante muchos años y al que dio la libertad en la Ciudad Eterna,  en la que obtuvo numerosos reconocimientos, por lo que va a retrasar su vuelta a la corte.

Pese a su nombramiento tras su retorno a Madrid en 1651, como aposentador real, lo que le restará aun más tiempo a sus lienzos, Velázquez va a pintar en estos últimos años de su vida dos de sus cuadros más emblemáticos: Las Meninas y Las hilanderas, que se van a caracterizar por el empleo de un estilo final que demuestra el increíble dominio de la luz, el color y el contraste por parte del maestro sevillano, y el uso de una pincelada rápida y suelta, abocetada, casi impresionista. Además Velázquez va a dirigir las remodelaciones del Real Alcázar, y pinta a su vez los retratos de la nueva esposa del rey, Mariana de Austria, y los nuevos infantes nacidos, destacando Margarita. Velázquez procuró obtener el manto de la Orden de Santiago y el reconocimiento de hidalguía a lo largo de su vida. Sin embargo, la falta de pruebas de la nobleza de sus ancestros le impidió lograr dicho reconocimiento, por lo que tuvo que pedir ayuda al Papa, que logró su nombramiento en manos del rey en 1659.

Velázquez vio su salud considerablemente debilitada tras la organización de las nupcias de la infanta María Teresa con el rey Luis XIV, muriendo a su regreso en Madrid, el 6 de agosto de 1660, y sobreviviéndole tan solo ocho días su esposa Juana. Es considerado en la actualidad el mejor artista que España haya dado al mundo, un genio polifacético en todas las artes y el supremo maestro de la luz y el color en toda su obra.

 Se calcula que aproximadamente un cuarto de sus obras, junto con las de muchos otros artistas, se perdió en el incendio del Real Alcázar la noche de Nochebuena de 1734.

Obra: el estilo pictórico de Velázquez va a evolucionar desde el naturalismo tenebrista de sus primeros años hasta el clasicismo monumental y el más tardío estilo abocetado, “impresionista”, de sus últimos años. Si algo no se discute respecto a Velázquez es su maestría en el dominio de la luz y el color. Va a utilizar no tanto las líneas oblicuas, diagonales, etc., como el cromatismo y una paleta cada vez más amplia en la que destacan los grises.

Las composiciones del genial pintor sevillano van a estar compuestos por no muchos elementos, resaltando la majestuosidad de los presentes. Las temáticas más cultivadas serán el retrato, y en menor medida, la mitología y religión.

Velázquez es el claro artista que antepone al trazo el color. Busca el magnetismo y lo impactante de lo que pinta (que es de todo), resaltando el espíritu. El espacio y la tridimensionalidad van a estar siempre presentes desde los bodegones hasta los retratos de la realeza, que va a comprender su principal mecenas y cliente. La luz va a potenciar estos elementos desde el claroscuro hasta lo magistral de Las meninas, elevando la realidad del cuadro un punto más.

Bibliografía:

– Biografiasyvidas (http://www.biografiasyvidas.com/monografia/velazquez/)

– Artehistoria (http://www.artehistoria.com/v2/personajes/3652.htm)

– Wikipedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Diego_Vel%C3%A1zquez)

– Web del Museo Nacional del Prado (https://www.museodelprado.es/enciclopedia/enciclopedia-on-line/voz/velazquez-diego-rodriguez-de-silva-y/)

– Apuntes de la clase de Historia

Puedes descargarte el archivo aquí: Diego Velázquez y Silva

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