Pasado y presente de un mundo entre barrotes

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Entrada al C.P. Madrid III (Valdemoro)

Hace unas semanas estuvimos en una cárcel de Madrid presentando a los internos un proyecto que realizamos hace unos años unxs compañerxs y yo en la Sierra, en un pueblecito llamado Bustarviejo. El proyecto abordaba el estudio de los restos de una prisión de la posguerra (utilizada entre 1944 y 1952, en plena dictadura franquista) en la que se recluyó a presos para que trabajaran en la dura construcción de una vía de tren (con sus viaductos, túneles, zanjas y terraplenes) desde el valle del Lozoya hasta la capital, a cambio de una reducción de condena y un mísero sueldo. Por eso denominamos nuestra charla Arqueología en una prisión de los años 40. La situación era bien curiosa, como podréis adivinar: charlábamos con presos del presente sobre presos del pasado… Todo un mundo entre barrotes.

La charla se enmarcaba en un programa de una ONG de la Universidad Complutense, Solidarios para el desarrollo, para contribuir a la reinserción de los presos en la sociedad.

A nosotros, particularmente, no sólo nos interesaba contarles a los presos qué fue este lugar que estudiamos, Bustarviejo, y cómo lo pueden estudiar arqueólogos e historiadores como nosotros. No queríamos solamente mostrarles que esta prisión se instaló, junto a muchas otras, para terminar el tendido férreo entre Burgos y Madrid que había quedado inacabado cuando estalla la guerra civil…

Destacamentos penales para la construcción del FFCC Madrid-Burgos (1943-1957)

Destacamentos penales para la construcción del FFCC Madrid-Burgos (1941-1957)

Que esas obras, como muchas otras, las impulsó el régimen franquista por “interés general” con presos de diverso tipo (al principio fundamentalmente políticos, es decir, defensores de la República o luchadores antifascistas, luego también comunes)…

Que junto a esos presos se fueron a vivir sus mujeres e hijas e hijos, siguiéndoles en todas las etapas del despiadado “turismo penitenciario” o sólo en las últimas, antes de salir a la calle…

Que de estas prisiones, pese al olvido generalizado y al desconocimiento resultante, han quedado restos abundantes: fotos, documentos, testimonios orales y restos arqueológicos…

Panorámica del penal de Bustarviejo (origen desconocido)

Panorámica del penal de Bustarviejo en los años 40 (origen desconocido)

Milagros, hija de un preso de Bustarviejo, en un encuentro en el penal (junio de 2009)

Milagros, hija de un preso de Bustarviejo, en un encuentro en el penal (junio de 2009)

Panorámica del penal/yacimiento arqueológico de Bustarviejo (desde el norte), con la vía, la zanja y uno de los túneles al fondo a la izquierda

Panorámica del penal de Bustarviejo (desde el norte), con la vía a la izquierda

Que los restos materiales, específicamente, nos dicen mucho si los estudiamos profundamente, como la distinta colocación de los vanos (que nos sugiere distintas funciones de la arquitectura)…

O como la orientación de las mirillas de las garitas (que plantea una amenaza externa, quizás la guerrilla -documentada en la zona-, y en cualquier caso un país en cierto modo aún en guerra)…

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Una de las garitas del destacamento, mirando hacia el camino de acceso y tránsito de la dehesa donde se encuentra el penal

O las técnicas de trabajo (que nos muestran unas duras condiciones con probables accidentes continuos)…

La precariedad a las que se sometía a las familias (que sugiere el castigo infligido no sólo al preso sino también a su entorno, el estigma y desarraigo de los familiares y su uso como mecanismo de control y retención de los propios presos)…

O algunos objetos de la vida cotidiana de presos y familias (que indican, a pesar de todo, cierta resistencia y disposición para salir adelante sin perder su dignidad)…

Efectivamente, de todo esto les hablamos, ampliando lo que fuimos publicando durante aquellas campañas de trabajo en nuestro blog. Pero eso no es lo único que nos interesaba. Queríamos, ante todo, entablar un diálogo…

Un diálogo para entender mejor los propios restos que encontramos y para ampliar la comprensión de los años de la posguerra. Tanto a través de sus afirmaciones como de sus preguntas se ampliaba la visión histórica. Nos preguntaron, por ejemplo, cuántos presos había, de qué vivían las familias, qué tipo de pacto había entre las autoridades y el preso (para tenerlo trabajando en una obra así…), qué otros restos encontramos y por qué no se fugaban los presos. Y hablamos mucho sobre el carácter del régimen franquista, intentamos comparar el tema con otros países (de los que venían algunos internos) y lo diferentes que, afortunadamente, eran esta arqueología y esta historia respecto de aquellas a las que estamos acostumbradxs (centradas normalmente en élites políticas, económicas y sociales, como reyes, emperadores y adinerados).

Quizás de lo más interesante que se planteó fue el debate de qué hacer con un lugar así y con el propio conflicto que denota, al ser un lugar abandonado, marginado, ignorado… Muchos de ellos insistieron en que aún hoy en día sigue sin abordarse abiertamente la historia de la guerra civil y del franquismo, siguen las fosas sin excavarse y sigue sin reconocerse públicamente episodios como el de Bustarviejo. Nosotros estábamos básicamente de acuerdo, porque hasta hace bien poco en el caso de Bustraviejo los homenajes eran más bien secretos, como el que indica la enigmática imagen de abajo (por lo menos hasta que ya se han realizado algunos actos públicos), y aún hoy en día en otros lugares son directamente inexistentes.

Grafiti dedicado a "mi abuelo" sobre uno de los muros de los barracones de Bustarviejo

Grafiti dedicado a “mi abuelo” sobre uno de los muros de los barracones de Bustarviejo. ¿Un homenaje anónimo y enigmático (para nosotros)?

Sin embargo, tampoco nos quedábamos sólo en eso. También queríamos que todos, desde nuestro presente, nos entendiéramos bien a nosotros mismos: ¿quiénes somos?, ¿por qué estamos aquí?, ¿por qué de esta forma y no de otra?, ¿de qué manera influye el poder en ello?, ¿está justificado o no (y cómo)?, ¿cómo queremos vivir en realidad?… El caso de Bustarviejo nos ponía a todos, en esa charla (como a otros en otras situaciones), frente a nosotros mismos, para reflexionar sobre quiénes y cómo somos pensando en quiénes y cómo han sido otros.

Fotografía de una mirilla de una de las garitas del penal

Fotografía de una mirilla de una de las garitas del penal

Con ello traemos a colación uno de los aspectos más apasionantes de la Historia: la relación entre pasado y presente, o dicho de otra manera, la reflexión sobre el lugar que ocupamos en la historia, sobre lo que somos (en relación con lo que hemos sido) y lo que queremos ser. Esto es, básicamente, una mirada hacia afuera y hacia adentro, un modo activo de estudiar historia.

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La cárcel de Valdemoro al fondo, desde la M-506

***

Las fotografías del C.P. Madrid III son de JRC y las del penal de Bustarviejo son del equipo de investigación que desarrolló sus trabajos entre 2006 y 2010. La mayoría de éstas están publicadas en nuestros artículos académicos, en las revistas de investigación Complutum (Madrid) y Ebre 38. Revista internacional de la guerra civil (Barcelona).

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